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Una paciente de las Bermudas acude a Mass General Brigham para recibir cuidados cardiovasculares y oncológicos de emergencia

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Penelope (Penny) Perry, una paciente de Mass General Brigham de las Bermudas

Muchos asocian a las Bermudas con vacaciones y entretenimiento. Sin embargo, la pintoresca isla también alberga a muchos residentes con trabajos exigentes que son de todo menos relajantes. Durante casi tres décadas, Penelope (Penny) Perry fue una de esas personas.

Penny trabajaba con empresas internacionales en el campo de las inversiones. Las horas eran largas y el estrés incesante. Aunque hacía ejercicio cinco días a la semana y rara vez bebía alcohol, el estilo de vida le pasó factura. Alrededor de los 62 años empezó a sentir palpitaciones cardíacas.

Las palpitaciones preocuparon a su cardiólogo local. Éste la remitió al cardiólogo David Martin, MD, de Mass General Brigham. Pero antes de que pudiera ver al Dr. Martin, surgió un problema aún más grave: cáncer de amígdalas.

Afortunadamente para Penny, Mass General Brigham adopta un enfoque integrado a la atención oncológica. Esto significa que su equipo de atención no se centró sólo en su cáncer o en su corazón. Al contrario, sus médicos oncólogos trabajaron con sus especialistas del corazón para tratar sus múltiples condiciones a la vez. La atención oncológica multidisciplinaria permite a pacientes como Penny recibir el tratamiento que necesitan para todas sus condiciones.

“En las Bermudas no tenemos capacidad para tratar algunos aspectos de la atención cardiológica y oncológica”, afirma Penny. “En esos casos, le digo a todo el mundo que acuda a Brigham and Women's Hospital por el servicio y la atención que recibí. Fue de primera”.

Se recomienda la ablación cardiaca para la fibrilación auricular

Al principio, el cardiólogo local de Penny le diagnosticó fibrilación auricular (FA). Se trata del tipo más frecuente de arritmia (ritmo cardiaco irregular). El tratamiento que le recomendó fue la ablación cardíaca. En este procedimiento mínimamente invasivo, los médicos introducen un tubo fino en el corazón para destruir el tejido cardiaco que causa la FA.

Penny también estaba preocupada por un bulto en el cuello que había notado varios meses antes. Le hicieron dos ecografías y dos biopsias, ninguna de las cuales indicaba la presencia de cáncer.

Finalmente, su médico de cabecera le hizo una TC (tomografía computarizada). La tomografía mostró un ganglio linfático agrandado en el cuello. Aunque el resultado fue negativo, a la doctora no le gustó lo que vio. Dada la escasez habitual de otorrinolaringólogos en las Bermudas, Penny fue remitida a Brigham and Women's Hospital, miembro fundador de Mass General Brigham, para continuar con más pruebas.

En Boston, Penny acudió a la cirujana de cabeza y cuello de Brigham and Women's, Eleni Marie Rettig, MD, FACS. Después de tomarle una biopsia, la Dra. Rettig le informó a Penny que tenía cáncer de amígdalas.

“Me emociona hablar de ella, porque probablemente me salvó la vida”, señala Penny. “Me dijo que el cáncer estaba causado por el VPH o virus del papiloma humano, pero que era curable entre un 85% y un 90%. También me dijo que mi plan de tratamiento iba a ser bastante intenso”.

El plan de tratamiento preveía una combinación de quimioterapia y radioterapia durante un periodo de siete semanas. Afortunadamente, pudo recibir el tratamiento en casa, cerca de su familia y amigos.

“Quisiera concientizar a la gente sobre la vacuna contra el VPH o virus del papiloma humano”, dijo. “Estoy 100% libre de cáncer, pero me llevó mucho tiempo llegar hasta ahí. Y quizá otra persona no tenga tanta suerte. Es importante vacunarse”.

Solucionando la arteria obstruida antes de la FA

Después de completar su tratamiento contra el cáncer, Penny se reunió con el Dr. Martin en Brigham and Women's para tratar su FA. Una vez más, surgió una complicación inesperada.

Penny había notado una sensación de ardor en el pecho que aparecía cuando estaba estresada. Al Dr. Martin le preocupaba que pudiera ser un signo de enfermedad arterial coronaria o EAC (estrechamiento u obstrucción de una arteria del corazón). Solicitó una tomografía computarizada, que confirmó su sospecha. Antes de la ablación, había que solucionar este problema para Penny.

“La EAC es un problema de cañerías. La FA es un problema eléctrico”, aseguró el Dr. Martin. “Es como remodelar la cocina: primero hay que arreglar las cañerías y luego la electricidad”.

Jane Leopold, MD, especialista en medicina cardiovascular intervencionista de Brigham and Women's, realizó una intervención coronaria percutánea (ICP) para solucionar la obstrucción. El procedimiento consistió en insertar un stent en el interior de la arteria para mantenerla abierta y restablecer el flujo sanguíneo.

“Nunca me habían operado y estaba nerviosa”, cuenta Penny. “La Dra. Leopold vino antes y me explicó todo lo que iba a hacer. Me hizo sentir más relajada y segura de que iba a poder superarlo”.

Una semana después, Penny volvió a casa. Regresó a Boston tres meses después para someterse a la tan esperada ablación. El electrofisiólogo Jorge Romero, MD, de Brigham and Women's, realizó la intervención, que duró unas tres horas. Al igual que en la ICP, Penny no tuvo que pasar la noche en el hospital. Al día siguiente ya se sentía bien.

En esos casos [en los que el tratamiento no está disponible en las Bermudas], le digo a todo el mundo que vaya a Brigham and Women's Hospital por el servicio y la atención que recibí. Fue de primera.

Penny Perry
Paciente de Mass General Brigham

Agradecida por haber recuperado la salud

Penny Perry

Penny, que ahora tiene 66 años, informó que “se siente muy bien”. Dos meses después de la ablación, le colocaron un monitor cardíaco en su hospital local. Con respecto a lo demás, su actual programa de seguimiento con el Dr. Martin prevé consultas de manera remota cada tres meses.

De acuerdo con el Dr. Martin, el caso de Penny demuestra el enfoque que los médicos de Mass General Brigham suelen adoptar en la gestión de la atención a pacientes de las Bermudas.

«Tratamos de atender a los pacientes aquí en Boston cuando no pueden obtener la atención que necesitan en la isla», aseguró. “Pero también colaboramos estrechamente con nuestros socios de la isla para apoyar lo que mejor saben hacer y mantener la atención lo más local y cómoda posible para los pacientes”.

Penny está agradecida por todo lo que Mass General Brigham ha hecho para devolverle la salud.

“Todo el mundo ha sido increíble, desde los Servicios para Pacientes Internacionales, que me ayudó a programar mis citas, hasta todo mi equipo de atención y las personas que me ingresaron”, señaló. “He tenido un viaje duro y espero que no pase nada más. Pero si ocurre, sin duda volvería a Brigham and Women's”.